Una presentación encerrada en un archivo es invisible. Corpus la abre: cada presentación se convierte en páginas vinculadas, desde diapositivas y notas hasta comentarios y versiones, en una bóveda que navegas como un mapa.
Del archivo al grafo de conocimiento
Subes un .pptx; Corpus te devuelve un territorio: la página del documento, la radiografía (cada texto con su origen exacto), las estadísticas de la presentación, las diapositivas renderizadas con notas y comentarios, y las traducciones lado a lado con el original. Todo interconectado; la vista de grafo muestra el organismo completo.
Lo que vive dentro de cada página del documento
La radiografía enumera cada fragmento de texto que contiene la presentación: títulos, cuerpos, tablas, notas del orador, comentarios. Cada uno está vinculado a la diapositiva y forma exacta de la que proviene, por lo que cualquier afirmación en la presentación puede rastrearse hasta su origen. Las estadísticas leen la presentación como un corpus: tamaño y estructura, densidad de texto, las señales léxicas que te dicen qué es un documento antes de abrirlo. Y las diapositivas se renderizan como páginas que desplazas, buscas y abres, con las notas del orador y los hilos de comentarios justo a su lado en lugar de perdidos dentro del archivo.
Busca dentro de tus presentaciones, hasta la diapositiva
La búsqueda lee el texto de cada diapositiva, nota y comentario, y luego te lleva a la diapositiva exacta en lugar de una página de resultados genérica. Porque la bóveda contiene páginas claras y legibles, todo lo que dice una presentación es localizable, en el idioma original y en cada idioma al que ha sido traducida.
…el margen bruto consolidado cerró el trimestre por encima del objetivo, con el detalle por línea en el apéndice…q3_results › diapositivas › diapositiva 12
Un grafo, porque el conocimiento está conectado
Los documentos se vinculan a sus traducciones, sus análisis, sus comparaciones; la vista de grafo dibuja todo el territorio. Lo que comienza como una presentación cargada se convierte en un mapa vivo de lo que tu empresa sabe: ves qué documentos se relacionan, qué versiones existen y dónde vive cada pieza de conocimiento.
Llévalo contigo
La bóveda no te encierra: descarga tus documentos como una bóveda de Obsidian por idioma. Las mismas páginas, el mismo grafo, en tu máquina, legible con o sin nosotros. Tu conocimiento sigue siendo tuyo, en un formato abierto.