Preguntar es más rápido que buscar. El agente de Corpus conoce tus documentos, y cada respuesta señala dónde vino.
Pregunta como hablas
Desde toda la presentación hasta un número en una nota al pie: la encuentra, la cita y te lleva allí.
Por qué las fuentes lo cambian todo
Un chatbot genérico te da una respuesta; un agente con fuentes te da una afirmación que puedes verificar. Cada declaración señala la diapositiva, la nota, el texto del que vino; haz clic y estarás parado sobre la fuente misma. Esa es la diferencia entre una impresión y un hecho, y es por qué la misma pregunta obtiene la misma respuesta fundamentada mañana, no una nueva improvisación del capricho de un modelo diferente.
Respuestas con origen, nada fabricado
Cada afirmación lleva su procedencia. Y cuando algo no está en tus documentos, el agente dice exactamente eso; no llena el silencio con ficción plausible. Para equipos que responden a auditores, juntas directivas o clientes, “No sé, no está en el material” es una característica, no una falla.
De la pregunta al destino
Las respuestas no son texto muerto: las fuentes son enlaces dentro de tu bóveda. Pregunta, lee la respuesta, abre la diapositiva que cita. De la pregunta al destino en dos clics, con el contexto completo (notas, comentarios, traducciones) alrededor cuando llegas.
En tu contexto, bajo tus reglas
El agente opera dentro de tu bóveda, bajo tus permisos, sobre tus documentos, y la conversación se queda contigo. Nada de lo que lee sale de tu espacio; nada de lo que responde se construye a partir de los datos de otros. Bajo LGPD, por construcción.